Jóvenes hondureños muestran orgullosos su bandera durante el evento “Panamá en la Capital”.  (Fotos/Javier Díaz)
Jóvenes hondureños muestran orgullosos su bandera durante el evento “Panamá en la Capital”. (Fotos/Javier Díaz)

Cerca de mil quinientos jóvenes adultos del área metropolitana de Washington participaron, el pasado fin de semana, en la jornada de reflexión y oración “Panamá en la capital”, unidos a través de una transmisión vía satélite con sus hermanos que asistieron a la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) que se realizó en Ciudad de Panamá (Panamá). El evento se desarrolló de manera simultánea en los predios de la Universidad Católica de América, la Basílica de la Inmaculada Concepción y el santuario San Juan Pablo II.

El arzobispo Christophe Pierre, Nuncio Apostólico en Estados Unidos, y monseñor Mario Dorsonville, obispo auxiliar de Washington, fueron los anfitriones del evento religioso. Entre los temas que fueron materia de reflexión destacaron la necesidad de vivir y predicar el Evangelio con alegría, responder a las necesidades de los fieles que asisten a las parroquias y de fortalecer el liderazgo pastoral hispano.   

Muchas de las charlas fueron bilingües y permitió la presencia masiva de jóvenes adultos hispanos de diferentes parroquias. La dinámica incluyó rondas de preguntas e intercambio de iniciativas para mejorar el trabajo pastoral entre los diversos grupos étnicos que conviven en las parroquias del Distrito de Columbia, Maryland, Nueva York, Pensilvania, Nueva Jersey, Carolina del Norte, Tenne-ssee, Virginia y Virginia Occidental.  

Durante la misa central en la basílica, previa al vía crucis, el arzobispo Christophe Pierre, expresó su agradecimiento por haber sido invitado a participar de una jornada tan especial que muestra la diversidad y unidad de la Iglesia en Estados Unidos, así como el trabajo pastoral de la Arquidiócesis de Washington para reunir en la capital a los jóvenes adultos mientras se celebra la Jornada Mundial de la Juventud en Panamá.

Recordó que el camino directo a Jesús es María, haciendo referencia al lema central de la JMJ 2019, señalando que a través del tiempo María es el mejor ejemplo de amor, sacrificio, entrega y acompañamiento con los más necesitados.  

“El papa Francisco lleva un mensaje de paz y esperanza por todo el mundo. Ahora, bajo la protección de la Virgen María, está con miles de jóvenes en la JMJ en Panamá y nosotros lo acompañamos desde Washington. Esa es la mejor demostración que somos una Iglesia viva, que no se detiene en la construcción de un mundo nuevo según nos enseña el Evangelio”, dijo el nuncio.

Agregó que el Santo Padre quiere que los jóvenes se conviertan en agentes vivos que anuncien no solo el Evangelio, sino que demuestren con sus acciones la misericordia de Dios.

Después de la misa todos los asistentes a “Panamá en la capital” participaron de un concierto y exhibición de bailes folclóricos en uno de los auditorios del campus de la Universidad Católica.

Para todos los gustos

La jornada de reflexión contó con la participación de más de 40 panelistas, quienes abordaron temas relacionados con las vocaciones sacerdotales, liderazgo parroquial, sanación espiritual, construcción de comunidades, oración en familia, presencia hispana e inmigración, entre otros temas.

En esta ocasión el arzobispo Christophe Pierre decidió compartir de manera especial con los católicos hispanos, en especial con estudiantes beneficiados con el programa DACA y con personas indocumentadas, quienes dieron testimonio de su fe y reconocieron que gracias a la oración han podido superar innumerables dificultades en este país.

El padre Agustín Mateo Ayala, párroco de la parro-quia Santa Rosa de Lima en Gaithersburg (Maryland), tuvo a su cargo la charla “Encontrar a Dios en la incertidumbre y el sufrimiento”, la cual permitió que muchos de los asistentes hispanos pudieran compartir sus experiencias personales desde sobrevivir al cáncer hasta evitar una deportación familiar.    

Participaron diez bandas de música religiosa y media docena de cantantes católicos, quienes compartieron su talento en siete escenarios repartidos entre la Universidad Católica y el Santuario San Juan Pablo II. La lista de intérpretes incluyó a los cantantes Marie Miller y Jorge Zurita, así como The Backstreet Boys, The Restless, Corrie Marie, The Clovers, Los Capuchinos y Hillbilly Thomists.