La hispana Alexandria Ocasio-Cortez se convirtió en la congresista más joven de la historia de Estados Unidos y es un claro símbolo del cambio en el país. (Foto/cortesía AOC)
La hispana Alexandria Ocasio-Cortez se convirtió en la congresista más joven de la historia de Estados Unidos y es un claro símbolo del cambio en el país. (Foto/cortesía AOC)

Las elecciones de medio mandato han dejado un nuevo récord de mujeres elegidas para las dos Cámaras del Congreso, con 113 representantes y senadoras, frente a las 107 que hasta ahora ocupaban escaños.

En total, el martes 6 resultaron elegidas 103 mujeres, que se suman a las 10 senadoras que mantienen su escaño al no estar en juego.
Las mujeres, muy críticas con el presidente Donald Trump, han impulsado principalmente el avance electoral de los demócratas, que han conseguido recuperar el control de la Cámara de los Representantes.

La neoyorquina Alexandria Ocasio-Cortez, demócrata latina de 29 años, y que se ha convertido en la congresista más joven de la historia de Estados Unidos, es un claro símbolo de ese avance, aunque no ha sido la única mujer e hispana en acceder al Capitolio.

Verónica Escobar y Sylvia García comparten el honor de ser las primeras hispanas en representar a Texas en el Congreso, mientras que Debbie Murcasel-Powell, de origen ecuatoriano, dio una de las grandes sorpresas al imponerse a su rival en Florida con más del 50 por ciento de los votos.

Otras mujeres destacadas que han llegado por primera vez a la Cámara Baja tienen ascendencia africana, son indígenas o pertenecen a diferentes comunidades.

Ilhan Omar, nacida en Somalia en 1981, y Rashida Tlaib, hija de inmigrantes palestinos, serán las primeras musulmanas en el Congreso.
Además, en enero dos indígenas se sentarán por primera vez en la Cámara de Representantes: Deb Haaland (Nuevo México) y Sharice Davids (Kansas).

En las primeras elecciones tras el nacimiento del movimiento #MeToo (Yo También), son varias las mujeres que han roto el techo de cristal y se han alzado por primera vez con cargos electos, como la republicana Marsha Blackburn, primera mujer senadora en la historia de Tennessee.

En Georgia, Stacey Abrams aspira a convertirse en la primera afroamericana negra gobernadora del país, aunque deberá esperar al recuento que ha solicitado debido a lo estrecho de la diferencia con su rival republicano, Brian Kemp. 
La noche de las primeras veces

Al margen de lecturas partidistas, los resultados de las elecciones legislativas arrojaron el martes 6 varios hitos históricos, al incorporar las primeras mujeres musulmanas e indígenas en el Congreso y al primer candidato abiertamente homosexual en ganar una gobernación estatal.

Además, algunos cargos políticos serán a partir de ahora ocupados por primera vez por mujeres de origen hispano o de ascendencia afroamericana.
Ilhan Omar, nacida en Somalia en 1981, se convertirá en enero en la primera mujer musulmana en el Congreso federal después de obtener casi el 80 por ciento de los votos del quinto distrito en Minesota.

Omar, que también será la primera somalí en la Cámara de Representantes, no estará sola en su hazaña, pues le acompañará Rashida Tlaib, candidata por Michigan, el estado en el que nació en 1976, en la ciudad de Detroit.

Tlaib es hija de inmigrantes palestinos y ha sido muy crítica con las políticas del presidente, Donald Trump, llegando incluso a ser detenida hace dos años por interrumpir un mitin que ofrecía el actual mandatario en su ciudad natal.

Otras dos mujeres han protagonizado otra primera vez histórica: Deb Haaland, por Nuevo México, y Sharice Davids, Kansas, serán las primeras mujeres indígenas en sentarse en la Cámara de Representantes.

Haaland, con 57 años, es madre soltera y pertenece a la Tribu de Laguna Pueblo. Su victoria como candidata demócrata estaba prácticamente asegurada en el primer distrito de Nuevo México.

El éxito de la también demócrata Haaland, en cambio, no era tan claro, pues en su distrito, el tercero de Kansas, había una dura pelea por el escaño contra el hasta ahora representante demócrata Kevin Yorder.

Davids, de 37 años, trabajó en la Casa Blanca durante la administración del expresidente Barack Obama.

El progresista Jared Polis,de 43 años, será el próximo gobernador de Colorado tras imponerse al republicano Walker Stapleton, según las proyecciones de varios medios de comunicación.

Por otra parte, en las primeras elecciones tras el nacimiento del movimiento #MeToo (Yo También), son varias las mujeres que rompen el techo de cristal y se alzan por primera vez con cargos electos, como la republicana Marsha Blackburn, primera mujer senadora en la historia de Tennessee.
Muchas de las mujeres que protagonizan récords son además de origen latino.

La neoyorkina Alexandria Ocasio-Cortez, demócrata latina y de 29 años, se convirtió la noche del 6 de noviembre en la congresista más joven de la historia del país, cuando hace solo cinco meses servía cócteles en un bar de la gran manzana.

Al mismo tiempo que se anunciaba la victoria de Ocasio-Cortez, la candidata demócrata del distrito 29 de Texas se alzaba como la primera hispana en representar a ese estado en las instituciones de Washington.

También la demócrata Ayanna Pressley se inauguró como la primera mujer negra en representar al estado de Massachusetts, y una candidata republicana, Jeannete Nuñez, será la primera vicegobernadora de origen cubano de Florida.

Nuñez no habría sido pionera en su cargo si el demócrata Andrew Gilum hubiera ganado la batalla en Florida, pero aún así se habría registrado otra primera vez histórica: la del primer gobernador negro en ese estado. (EFE)

Nuevos gobernadores

Los demócratas arrebataron cuatro gobernaciones a los republicanos en los estados de Nuevo México, Michigan, Illinois y Kansas.
En Nuevo México, ganó la congresista hispana Michelle Luján Grisham, mientras que en Michigan se impuso Gretchen Whitmer y en Illinois lo hizo J.B. Pritzker.

Este último, heredero de la cadena hotelera Hyatt, se convertirá cuando asuma el poder en el político más rico del país, con una fortuna estimada en 3.200 millones de dólares, por encima del presidente Donald Trump, cuyo valor neto ronda los 3.100 millones, según la revista Forbes.

En Kansas, la demócrata Laura Kelly se impuso al candidato republicano Kris Kobach, un aliado de Trump, que había ganado las primarias republicanas para reemplazar al actual gobernador, el conservador Jeff Colyer.

Por lo demás, los demócratas retuvieron las gobernaciones de Nueva York, Pensilvania, Minesota y Rhode Island; mientras que los republicanos hicieron lo propio con las de Texas, Oklahoma, Wyoming, Arkansas, Tennessee, Alabama, Carolina del Sur, Maryland, Massachusetts y Nebraska, a falta de conocerse los últimos resultados.  (Resumen cablegráfico de EFE)