La profesora Mayra Oviedo de Bunker dicta clases de español en la Escuela Católica San Antonio de Washington. (Foto/Jaclyn Lippelmann)
La profesora Mayra Oviedo de Bunker dicta clases de español en la Escuela Católica San Antonio de Washington. (Foto/Jaclyn Lippelmann)

Es importante leerles a los niños cada día y aprovechar las vacaciones para inculcarles la lectura a fin de que sea un hábito en sus vidas. Así lo considera la profesora Mayra Oviedo de Bunker, quien da clases de español en la Escuela Católica San Antonio, ubicada en el noreste de Washington.

Hay que aprovechar estos meses sin clase para ir con los niños a la biblioteca del vecindario -leer allí o llevarse libros a casa- o rentarlos por internet.

Es un excelente tiempo para que los niños aprendan o mejoren el dominio del español. Insta a los padres a que usen los portales de internet o aplicaciones telefónicas que ella usa en clase: duolingo.com y edpuzzle.com. Es una manera divertida y didáctica para mejorar la pronunciación y la escritura -dijo quien estudió educación en la Universidad de Maryland, sede de Baltimore, e hizo una especialización en adquisición de un segundo idioma.

A las familias que no cuentan con muchos recursos, les aconseja informarse cuanto antes sobre los talleres, campamentos o programas de verano que ofrecen las bibliotecas, las escuelas públicas o el departamento de parques y recreación del condado donde viven. Asegura que hay alternativas gratis o a bajo costo para que las vacaciones sean enriquecedoras y divertidas.

También puede preguntar en su parroquia si hay iniciativas para que los chicos, además de divertirse y aprender, puedan crecer en la fe. El verano -dijo- es un buen momento para rezar en familia, fortalecer la fe y la comunicación con los hijos.

"Viajen, cocinen juntos, vayan al parque, a la piscina del vecindario, hagan voluntariado", dijo esta maestra la semana pasada en los últimos días de clase.

Los padres pueden llevar a los hijos a visitar a los ancianos que viven en un asilo o darles de comer a los desamparados.

Viaje por América

"Háblenle a sus hijos sobre sus experiencias de la niñez, las vivencias en Latinoamérica. A ellos les encanta oír esas historias", dice quien nació en México y lleva 14 años en Estados Unidos.

San Antonio es una escuela que apoya la diversidad. Sus estudiantes celebran el Mes de la Herencia Hispana, disfrazándose de famosos hispanos como Sonia Sotomayor, astronautas y cantantes. Explican sus logros, cantan y realizan bailes folklóricos.

También celebran el 5 de mayo y "Taco in a bag", que es una actividad para destacar la comida hispana y a la vez recaudar fondos para comprar las camisetas y medallas para el concurso de deletreo en español (spelling bee). Para celebrar la fiesta de la Virgen de Guadalupe, los niños se visten de san Juan Diego, hacen una pequeña procesión en el salón de clase, cantan y ven una película sobre la historia de la patrona de América. Durante la Semana de las Escuelas Católicas se les enseña la vida de los santos hispanos. En noviembre se unen a los mexicanos para celebrar el Día de los Muertos, para lo cual traen fotos de sus seres queridos fallecidos y en clase les ponen ofrendas.

La profesora Oviedo ha impulsado estas iniciativas desde que comenzó a trabajar en San Antonio en 2016. "Trato de incorporar la cultura por medio de la música, rimas, poemas, pintura e historia de Latinoamérica", dijo quien da clases de español desde tercero a octavo grado e insta a los padres a conservar la cultura hispana.

"No sientan vergüenza de su idioma, más bien hablen en español y compartan su cultura. Los niños tienen que sentirse orgullosos de quienes son, de sus raíces, su identidad y los valores que se les ha inculcado en la familia".