El Festival Fuego Flamenco celebró su décimo tercera edición en el Teatro Gala de Washington DC, donde tuvo una gran acogida. La primera representación Flamenco Extranjero, dirigida por la Compañía de danza Flamenco Aparicio, tuvo lugar los primeros días de noviembre. Y la segunda, Binomio, liderado por Francisco Hidalgo & Company, con la colaboración de la Fundación Conservatorio Flamenco Casa Patas de Madrid, se representó entre el 9 y el 12 de noviembre.

Con el espectáculo Binomio, el bailaor y coreógrafo Francisco Hidalgo, la bailaora Anabel Montero, junto con los cantaores Trini de la Isla, Ana Polanco y el músico Waffir, trasladaron a los escenarios de varias ciudades estadounidenses la pasión del Arte Flamenco español, un género artístico caracterizado por su gran intensidad emocional, que integra baile, canto y música de guitarra.

Hidalgo manifestó que ya de adolescente tuvo muy claro que quería dedicarse al baile flamenco. Con 17 años inició su carrera profesional en el mundo del baile y desde entonces ha trabajado en los tablaos más prestigiosos de España. 

“Los tablaos son lo que nos mantiene en esta profesión a la mayoría de guitarristas, cantantes y bailaores. Yo me he dedicado, sobre todo, a bailar en tablaos, fiestas privadas y en los festivales de las fiestas de los pueblos, lo cual me ha permitido ser más autodidacta”, explicó.

Pero este artista al que diferentes medios especializados han elogiado por la sobriedad, la delicadeza y la sencillez de sus movimientos, ha traspasado las fronteras de su país, España: ha participado en diversos festivales internacionales en Reino Unido, Alemania, Francia, la República Checa… y en el 2011 se presentó en el Lincoln Center con el espectáculo Los abrazos rotos de Pedro Almodóvar.

Binomio consigue transmitir al espectador unas sensaciones que van más allá de la técnica, de la inspiración, e incluso de la emoción. Consigue transmitir el duende, ese poder misterioso que, según Federico García Lorca, “para buscarlo no hay mapa ni ejercicio”.