El voto hispano será "decisivo" en las próximas elecciones legislativas de medio mandato el próximo 6 de noviembre. (Foto/archivo)
El voto hispano será "decisivo" en las próximas elecciones legislativas de medio mandato el próximo 6 de noviembre. (Foto/archivo)
El voto hispano jugará un rol "decisivo" en la definición del control de la Cámara de Representantes, que se decidirá en las próximas elecciones legislativas de medio mandato el próximo 6 de noviembre, aseguraron este lunes varios líderes latinos.

"De los 52 escaños competitivos en las próximas legislativas, los latinos van a tener un papel decisivo en 24 de ellos. Es claro que el voto hispano importa, pero es un mensaje que muchos candidatos todavía no entienden", señaló a Efe la vicepresidenta de la organización hispana UnidosUS, Clarissa Martínez.

En esos distritos, la población de votantes latinos es mayor al margen de victoria entre los dos candidatos presidenciales del 2016, por lo que su sufragio será "definitivo" en la configuración del Congreso, dijo la activista.

Martínez hizo estas declaraciones en el marco de la conferencia anual de UnidosUS que acoge Washington desde el 7 hasta el 10 de julio y que reúne a cientos de líderes latinos en la capital nacional.

Seis de los distritos "competitivos", según al clasificación del Informe Político Cook, se encuentran en California, mientras que Texas y Florida, estados con gran población hispana, tienen 3 distritos disputados cada uno.

En California, que fue el estado con mayor número de electores latinos en las presidenciales (3,4 millones), la comunidad hispana representa por lo menos el 10 % de las poblaciones de seis de estos distritos (CA-10, CA-25, CA-39, CA-45, CA-48 y CA-49).

En las demarcaciones 10, 25 y 39 del estado californiano los hispanos representan casi una cuarta parte del censo votante.

"Estos distritos son competitivos y tienen además gran cantidad de latinos, dos elementos que hacen que, sin duda, los hispanos jueguen un rol clave en las próximas elecciones de noviembre", detalló a Efe la fundadora del California Civic Engagement Project (CCEP), Mindy Romero.

En Florida, por su parte, la comunidad hispana tendrá "mucha importancia", de acuerdo los expertos, en la elección de los representantes de los distritos FL-18, FL-16 y FL-27, lugares donde representan casi el 60 % del total de votantes.

Por otro lado, en Texas hay también tres circunscripciones (TX-7, TX-23 y TX-32) en las que los electores de origen hispano serán concluyentes en el resultado final.

Cerca de 13 millones de latinos votaron en las últimas elecciones presidenciales de 2016, una cifra un 13 % superior a la registrada en las de 2012.

A pesar de este récord registrado hace dos años, "la comunidad latina está aún poco representada en el proceso electoral por culpa de las inversiones limitadas en registrar a votantes hispanos", según Romero.

Esta fue una de las cuestiones en la que hicieron más hincapié las ponentes durante su conferencia, en la que lamentaron el "poco acercamiento" de los candidatos a esa parte de la demografía.

"Todavía hay muchos candidatos que no invierten el tiempo y los recursos necesarios para establecer una relación con estos votantes, que serán vitales para decidir la balanza. Deben posicionarse en materias que importan a los hispanos", apuntó Martínez.

En este sentido, Martínez y Romero coincidieron en reclamar "más inversión" para movilizar a los jóvenes, nuevos e infrecuentes votantes de la comunidad latina.

El objetivo de los republicanos en esos comicios es romper la tradición, que apunta que el partido del presidente en ejercicio suele perder una media de 32 asientos en la Cámara de Representantes y 2 en el Senado, fruto del desgaste de gobierno.

En la Cámara Baja, que renovará por completo sus 435 escaños en los comicios de noviembre, los republicanos cuentan con una mayoría de 24 legisladores; mientras que en la Cámara Alta, donde se elegirá un tercio de los cien asientos, la ventaja es exigua y apenas es de dos senadores.

Los demócratas consideran fundamental convertir la ola de indignación generada por el polémico estilo y las políticas del presidente, Donald Trump, especialmente entre las mujeres, jóvenes y minorías raciales, en entusiasmo para sus candidatos en la Cámara. EFE