Jóvenes activistas de la organización "Austin Sanctuary Network" se abrazan tras conocer una resolución a favor de indocumentados en Austin, Texas. Foto/EFE
Jóvenes activistas de la organización "Austin Sanctuary Network" se abrazan tras conocer una resolución a favor de indocumentados en Austin, Texas. Foto/EFE

Austin, la capital de Texas, aprobó este viernes por unanimidad, durante la sesión plenaria del consejo ciudadano, una resolución que protege de la deportación a tres inmigrantes indocumentados que están refugiados en un centro de acogida desde hace nueve meses.

Esta es la primera vez que una ciudad texana toma una medida de estas características desde que hace un año el gobernador del estado, el republicano Greg Abbott, promulgara la ley SB4 diseñada, precisamente, para acabar con las políticas de las denominadas "ciudades santuario".

Según esta norma, las autoridades locales que "adopten, apliquen o apoyen" medidas a favor de los inmigrantes indocumentados, o entorpezcan las labores de presión migratoria, son susceptibles de ser sancionadas por la administración estatal.

Sin embargo, la Alcaldía de Austin, con el demócrata Steve Adler al frente, mostraron con esta acción de hoy su solidaridad con los casos de Hilda Ramírez y su hijo de 12 años Iván Ramírez, y con Alirio Gámez.

La propuesta fue realizada por Austin Sanctuary Network, junto a la organización en defensa de los derechos de los inmigrantes Grassroots Leadership.

"Esta es una de las primeras resoluciones que esperamos pase a otras ciudades para demostrar que el movimiento santuario está conectado y listo para presionar a los políticos para que hagan más por la comunidad inmigrante", explicó en una entrevista con Efe Alejandro Cáceres, de Grassroots Leadership.

En la vista plenaria, los representantes proinmigrantes mostraron un vídeo en el que las personas implicadas narraban su situación tras nueve meses refugiados en el centro de acogida al que acudieron huyendo de la violencia de sus países.

"Si venimos aquí es porque queremos sobrevivir, no somos malas personas, por lo que pedimos que buenas personas de este país se arriesguen para defendernos", dijo el salvadoreño Alirio Gámez en la grabación.

En la misma línea, Hilda Ramírez detalló cómo huyó de su hogar en Guatemala para proteger la vida de su hijo, puesto que "no hay paz" en el lugar del que proceden, e insistió que tan solo buscan "libertad".

Por ello, Cáceres aplaudió la decisión de Austin y animó a otras ciudades del país a que sigan esta estrategia para poder exigir que "paren las deportaciones indiscriminadas" a nivel federal.

Un informe reciente reveló que en 2017 en Texas el mayor número de deportaciones se produjo tras detenciones de tráfico, con 2.364 incidentes, un 78,6 % más que en 2016, año que registró 1.323 casos.

Tras ello, los delitos de orden público (759 personas) y las conductas inapropiadas (377) fueron las razones más comunes con las que se justificó la expulsión de inmigrantes indocumentados.

Gracias a la ley SB4 las policías pueden actuar como autoridad migratoria, preguntando a cualquier persona que detenga sobre su situación en el país; y contempla multas de hasta 25.000 dólares por día e incluso la suspensión para los funcionarios locales que la incumplan.

Tan solo dos meses atrás, el Tribunal federal de Apelaciones del Circuito Quinto respaldó la norma casi en su totalidad, a excepción de la palabra "apoyar", al considerar que multar, despedir o encarcelar a una autoridad por esa razón puede atentar contra el derecho constitucional de la libertad de expresión. EFE