Vivimos una ‘inflación de medios’ donde a juicio de los demagogos los hombres de prensa creen que las soluciones emergen de sus investigaciones sesudas sobre el discernimiento de la realidad. Populistas y demagogos –para quienes esa ya no es la manera como funciona la realidad– se consideran más bien hacedores de la realidad. Y mientras otros la estudian a consciencia, los líderes de imperios actúan para crear nuevas realidades que otros puedan interpretar. En la serie británica de ciencia ficción ‘Dr. Who’ (1977) se dice algo similar: “Los poderosos y estúpidos tienen algo en común, no alteran sus puntos de vista para adecuarlas a los hechos, más bien ‘alteran’ los hechos para que se adecúen a sus puntos de vista lo que puede ser incómodo si uno forma parte de los sucesos que necesitan ser alterados”.

Las nuevas tecnologías permiten filtrar y alterar la realidad haciendo desaparecer las cosas en frente de nuestros ojos en tiempo real. Futuristas describen lentes de contacto que pueden hacer desaparecer a los indigentes de nuestra vista haciendo que las calles luzcan como nuestra casa. Esa realidad modificada ‘resolvería’ el problema de la indigencia, a menos que uno, por supuesto, resulte ser el indigente, la persona a quien quieren ‘desaparecer’. Otro hecho, un joven refugiado sirio lleno de expectativa y confiado en su futuro se tomó un ‘selfie’ con la canciller alemana Angela Merkel en un centro para refugiados en Berlín. Un año después, esa fotografía que dio la vuelta al mundo, una pesadilla para el hoy desilusionado inmigrante, ha sido usada múltiples veces por ‘noticias falsas’. La primera lo relacionó con un ataque terrorista en Bruselas y la última lo involucró en un crimen donde los responsables prendieron fuego a un indigente que dormía en una estación de metro en Berlín. Esas noticias falsas fueron publicadas en Facebook más de un millar de veces a pesar de que él y su abogado pidieron, una y otra vez, que esas imágenes fueran removidas. 

Un nuevo y mayúsculo escándalo: la empresa Cambridge Analytica –que hoy se llama Emerdata Ltd– explotó la información personal de millones de usuarios de Facebook para crear anuncios políticos durante las elecciones presidenciales de 2016 en Estados Unidos. Facebook tuvo conocimiento de esa violación de seguridad durante dos años y no hizo nada para proteger a sus usuarios. El uso indebido de la información personal de cerca de 80 millones de usuarios de Facebook por parte de Cambridge Analytica fue denunciado por un ex empleado quien reveló que la empresa había creado una maquinaria para manipular las decisiones de los votantes “construyendo modelos para explotar lo que se sabía de ellos y apuntar a sus demonios internos, base sobre la cual la compañía se fundó". Una “ruptura de confianza grave” que según su fundador tardará años en resolverse. 

La hoy famosa expresión “hecho alternativo” –hecho que equivale a una mentira monda y lironda– sacada de la novela “1984” donde se imprimen unas cuantas líneas con un par de fotografías falsas y lo que no se podía imaginar una hora antes es ahora un hecho. La verdad está en constante asalto por lo que se hace necesario e imperativo una mayor educación y diálogo para llegar a la verdad, donde el discernimiento es extremadamente importante. La velocidad de las comunicaciones es tal que literalmente no tenemos tiempo para pensar. Antes de pensar debemos dudar y donde la duda también ha sido secuestrada es nuestra responsabilidad recuperar esos términos de los lugares nefarios donde se encuentran.